Situaciones e interrogantes:

Operacionalmente se define un tubo como aquel cuyo largo es mucho mayor que su diámetro, este puede entretener ondas sonoras estacionarias. Un tubo de estas características es el análogo acústico de una cuerda tensa. En un tubo de extremos abiertos las ondas de presión son tales que presentan un nodo en los extremos.

Si el tubo es cerrado se origina un vientre en el extremo por donde penetra el aire y un nodo en el extremo cerrado.

La frecuencia de resonancia está determinada por:

Fn=C*(2n+1)/4L

Donde C es la velocidad del sonido en [m/s] en el gas, dada por la fórmula:

C=(g *R*T/M)^(1/2)

Donde g es igual a cp/cv (cociente de capacidad calorífica a presión constante y la correspondiente a volumen constante) y se lo denomina coeficiente de compresibilidad adiabático. T es la temperatura absoluta, R la constante universal de los gases y M la masa molecular del gas.

 

Se varia la longitud del tubo usando una frecuencia fija para ver cómo responden las frecuencias de resonancia ante cambios de longitud, con los resultados obtenidos calculamos C (la velocidad del sonido en el aire). Para hacer esto debemos tener en cuenta la temperatura a la cual se realiza la practica.

Se debe calcular las frecuencias fundamentales de un tubo cerrado de longitud fija. Por último, calculamos la longitud efectiva (una consecuencia de tener un tubo de diámetro finito d es que su longitud efectiva es mayor que su longitud geométrica) del tubo semi-cerrado y replanteamos el valor de C deducido en la anterior medición.

 

 





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