Conclusiones:
En el tubo cerrado no es posible que existan todos los valores de resonancia ya que en su extremo no es posible producir un nodo, por ende en este caso el valor de los armónicos es producido cada n+1 (siendo n el número del armónico)
Cuando se llega a la frecuencia natural del sistema o a una de sus frecuencias de armónico y se continua administrando la perturbación al sistema, la amplitud (en el caso del sonido lo percibimos como el volumen) va creciendo, por esto a oído es posible determinar en que lugares esta localizado la frecuencia del armónico solamente observando las variaciones en el "volumen".
Al disminuir la longitud del tubo la resonancia se obtiene de una forma lineal, cada cierta longitud se obtiene un número de armónico, por esto el número de armónicos que podemos obtener depende de la longitud del tubo (cuando tenemos una perturbación constante).
En la práctica no se tiene certeza de que el primer valor medido sea el del primer armónico, debido a que la longitud usada puede no ser la apropiada para este armónico (sino para uno posterior) aunque sea la primera resonancia que se obtenga con el tubo (ya que este tiene una longitud limitada).
La corrección de longitud es usada ya que el nodo no se encuentra exactamente en el extremo del tubo, sino un poco más allá, como el tubo es cilíndrico esta depende únicamente de su radio.
Las variaciones en las propiedades del aire pueden influir considerablemente en la resonancia en el ámbito experimental, ya que consideramos que el aire en el tubo se comporta como una onda de presión, con esto cualquier variación de esta afecta los cálculos (puede deberse a cambios de temperatura, polución, o hasta la fecha en que se realice la practica)
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